La terapia combinada aumenta la respuesta antiviral a la infección crónica

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Anonim

Un equipo dirigido por Yale ha identificado una nueva inmunoterapia combinada prometedora para mejorar la capacidad del cuerpo para combatir las infecciones virales crónicas y posiblemente el cáncer.

Su estudio fue publicado en Nature Medicine.

Los virus que causan infecciones crónicas, como el VIH y las hepatitis B y C, pueden persistir en el cuerpo a pesar del ataque de las células T, la principal defensa del cuerpo contra los patógenos. Persisten porque, con el tiempo, nuestras células T se debilitan hasta el punto de "agotamiento de las células T". Para eludir este proceso, el equipo de investigación, dirigido por Susan Kaech, profesora asociada de inmunobiología en la Facultad de Medicina de Yale, investigó dos vías que causan la supresión de las células T.

La primera vía es desencadenada por la prostaglandina E2 (PGE2), un lípido conocido por suprimir la respuesta del sistema inmune a los tumores. Para explorar la relación entre PGE2 y células T, el equipo de investigación estudió ratones con infecciones virales y observó que los niveles de PGE2 aumentaban, particularmente durante la infección crónica. La PGE2 mejorada redujo tanto el número de células T que atacan a las células infectadas como sus funciones antivirales.

Como explicó Kaech, las células T tienen receptores que las mantienen en equilibrio al decirles que se detengan o se marchen. "Lo que hemos descubierto es que la PGE2 es otro tipo de receptor que proporciona una señal de alto", dijo Kaech, quien también es miembro del Yale Cancer Center. De hecho, cuando el equipo estudió ratones que carecen de receptores PGE2, o la capacidad de sintetizar cantidades normales de PGE2, las células T prosperaron.

Luego, los investigadores probaron el efecto combinado de reducir sistémicamente la PGE2 y al mismo tiempo bloquear otra vía conocida como PD-1. En estudios previos, PD-1 también había demostrado inhibir las células T. Los investigadores trataron ratones infectados por virus que carecían de producción normal de PGE2 con anticuerpos anti-PD-1, y observaron que el bloqueo combinado de PGE2 y PD-1 daba como resultado un aumento aún mayor de la función de las células T y un mejor control viral.

"Bloquear ambas vías conduce a un aumento de la respuesta antiviral que es más grande que cualquier tratamiento solo", explicó Kaech.

En un paso final, los investigadores encontraron que podrían lograr el mismo impulso a las células T mediante la administración de celecoxib (Celebrex), un fármaco antiinflamatorio no esteroideo (AINE) comúnmente utilizado para controlar el dolor. "Dado que estos inhibidores ya son de uso común, nos preguntamos si usarlos para disminuir la señalización de PGE2 también mejoraría las respuestas de células T", dijo Jonathan Chen, primer autor del estudio y residente en patología en el Hospital General de Massachusetts.

Una implicación importante del estudio es el uso potencial de los AINE como terapia complementaria para tratar a pacientes con infecciones crónicas y cáncer. "Al administrar un medicamento que muchos de nosotros tomamos rutinariamente, podríamos potencialmente aumentar los efectos del bloqueo PD-1, que está mostrando resultados notables en los ensayos de cáncer", dijo Kaech.